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DRP: qué es y 5 puntos clave que no pueden faltar

Imagen disaster recovery

Ante incidentes como caídas de sistemas, ciberataques, fallos humanos o desastres naturales, contar con un DRP (Disaster Recovery Plan) es fundamental para minimizar el impacto y garantizar la recuperación rápida de los servicios críticos.

En este artículo te explicamos qué es un DRP, por qué tu empresa lo necesita y cuáles son los elementos clave que debe incluir para proteger tu operativa y tus datos ante cualquier contingencia.

Un DRP (Disaster Recovery Plan) es un documento clave para todas las empresas, especialmente aquellas en las que la disponibilidad de sus sistemas debe estar garantizada. Se trata de un documento en el que deben quedar detallados los diferentes pasos y procedimientos que se deben seguir en la empresa para llevar a cabo la recuperación de la actividad en el caso de que se produzca un fallo.

Su objetivo principal es poder reanudar la actividad en el menor tiempo y con la menor pérdida de información posible.

Un DRP bien diseñado no solo cubre desastres naturales, sino también:

  • Ciberataques (ransomware, DDoS, brechas de datos).
  • Fallos de hardware o software.
  • Errores humanos críticos.
  • Cortes eléctricos prolongados.
  • Incidentes de seguridad física o vandalismo.

¿Por qué es importante que tu empresa tenga un DRP?

No importa el tamaño de la organización. Desde grandes corporaciones hasta pymes, cualquier empresa está expuesta a incidentes que pueden paralizar su operativa.

Contar con un DRP aporta beneficios como:

  • Garantizar la continuidad del negocio.
  • Reducir pérdidas económicas derivadas de paradas imprevistas.
  • Cumplir con normativas y certificaciones (como ISO 22301 o ISO 27001).
  • Proteger la reputación de la empresa frente a clientes y socios.
  • Reaccionar con rapidez y de forma organizada ante una crisis.

5 puntos clave que todo DRP debería incluir.

1. Realizar inventario, análisis y priorización de recursos

Una de las primeras acciones que debemos realizar es un inventario y registro de todos los activos de la organización (hardware, software, network, servicios SaaS, VMs…), especificando todos los detalles, como su ubicación o la red en la que se encuentran.

Una vez que tenemos el listado de nuestros recursos, podemos establecer una prioridad de recuperación para cada uno, teniendo en cuenta su impacto en la continuidad de la actividad de la empresa. Este paso es importante, ya que no se puede recuperar todo al mismo tiempo.

2. Definir los objetivos y métricas

Un DRP debe contener una estimación del tiempo que la empresa puede seguir funcionando sin determinados servicios y sin que esto afecte a su actividad. Por ello, es importante establecer el objetivo principal del plan de recuperación, así como las métricas RPO y RTO:

gráfico explicativo de las métricas RPO y RTO

  • RPO (Recovery Point Objective): se refiere a la cantidad de datos reales que la empresa está dispuesta a perder desde que se realiza la última copia de seguridad hasta que se produce el incidente. Se mide en tiempo, es decir, desde el momento del fallo hasta la última copia válida. Un ejemplo sería si hacemos copias de seguridad cada 3 horas, el RPO es de 3 horas.
  • RTO (Recovery Time Objective): es el tiempo máximo que la empresa puede asumir una interrupción de los servicios sin que esto cause daños significativos en la actividad de la empresa. Por ejemplo, recuperación en 3 horas. En este punto hay que tener también en cuenta los tiempos de restauración de los servicios afectados.

Estas métricas pueden no depender únicamente de su impacto en el negocio, sino que muchos sectores cuentan con ciertas regulaciones de obligado cumplimiento y que deben tenerse en consideración a la hora de definirlas.

3. Elegir las mejores herramientas según nuestros objetivos

Una vez tenemos nuestro inventario de recursos y tenemos clara la importancia y el impacto de cada uno de ellos, así como los objetivos y métricas que debemos alcanzar para que el daño a la empresa sea el menor posible, podemos elegir las estrategias y tecnologías que vamos a utilizar para garantizar estos objetivos. Para ello, también influirán otros factores como el presupuesto, los recursos disponibles, proveedores, etc.

4. Definir los roles, responsabilidades y tareas

En un DRP es importante especificar las personas que van a intervenir, sus responsabilidades y qué tareas llevará a cabo cada uno, para tener la mejor organización posible. Para ello, debemos disponer de los datos de contacto de todas las personas involucradas, tanto las personas internas como las personas externas de todos aquellos servicios de terceros que puedan necesitar intervenir de alguna manera.

5. Probar y revisar el DRP

Es un paso imprescindible realizar al menos una prueba periódicamente para comprobar que todos los procedimientos funcionan de manera correcta. Esto nos permite detectar los puntos fuertes y débiles de nuestro plan para corregir aquello que no se ajuste a nuestros objetivos.

También hay que tener en cuenta que un DRP puede necesitar modificaciones, sobre todo cuando se producen cambios significativos en la propia empresa, como puede ser un cambio en la infraestructura TI. Es por esto que realizar una revisión periódica es fundamental.

¿Qué tipos de DRP existen?

  • DRP basado en centros de datos alternativos: usa infraestructuras físicas redundantes en diferentes ubicaciones.
  • DRP en la nube (Cloud DRP): permite restaurar sistemas y datos de forma remota en plataformas cloud, reduciendo costes.
  • DRP híbrido: combina infraestructuras locales y cloud para maximizar resiliencia.
  • DRP con servicios gestionados (DRaaS, Disaster Recovery as a Service): externaliza la gestión del plan a un proveedor especializado, que garantiza la recuperación bajo acuerdo de nivel de servicio (SLA).

Buenas prácticas para implementar un DRP eficaz.

Para que tu plan de recuperación ante desastres sea realmente útil, debes tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Documenta todos los procesos de forma clara y accesible.
  2. Involucra a todos los departamentos, no solo al equipo de TI.
  3. Establece prioridades claras para restaurar primero los sistemas más críticos.
  4. Haz simulacros de forma regular para validar la efectividad del plan.
  5. Usa herramientas de monitorización y automatización que aceleren la detección y recuperación.

¿Qué ventajas tiene contar con DRP?

  • Menor riesgo de pérdida de información crítica y de pérdida de reputación, con el impacto negativo que esto puede conllevar para nuestros clientes.
  • Disminuimos los gastos económicos no previstos que puede implicar una interrupción de la actividad de nuestra empresa.
  • Garantizamos la continuidad de nuestro negocio o disminuimos los tiempos de inactividad antes de que puedan afectar de manera crítica a nuestra empresa.

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